UN CUENTO PARA HABLAR 2
El cuento que este mes presentamos, contiene ejercicios sobre el fonema rr (uno de los más difíciles de lograr por l@s chic@s). Éstos aparecen entre paréntesis y l@s niñ@s deberán ir haciéndolos a la vez que los escuchan.
Al final del cuento presentamos actividades para hacer y en las que se trabaja el lenguaje comprensivo y expresivo, reforzando a la vez las actividades que se han ido haciendo durante la historia referentes al fonema rr, como son las praxias (movimientos que ayudan a ejercitar y trabajar todos los órganos que intervienen en la articulación de los fonemas: boca, lengua, labios, etc. ) , respiración, discriminación auditiva, conciencia fonológica, lenguaje imitativo y dirigido.
Esperamos que os guste.
UN CAMIÓN MUY FANFARRÓN
Había una vez un hotel con un garaje muy grande que estaba cerca de una carretera por la que pasaban todo tipo de vehículos: coches, motos, camiones, bicicletas… Muchas personas se quedaban a dormir en el hotel y dejaban los vehículos en el garaje.
Cuando llegaba la noche y toda la gente estaba durmiendo, pasaba algo extraño. En el garaje todos empezaban a hablar contando sus historias, pero los que hablaban eran los coches, los camiones, las bicicletas y las motos. Era un garaje mágico.
Una noche llegó un camión, al que todos los demás vehículos miraban porque destacaba por todos los colores con que estaba pintado. Parecía muy alegre con tantos colores, pero todos se dieron cuenta que también era muy presumido, porque empezó a hacer cosas para lucirse ante los demás. La cabina del camión tenía forma de boca y empezó a abrirla y cerrarla rápidamente (abrir y cerrar la boca como lo hace el camión). Después todos escucharon un ruido porque empezó a mover hacia dentro y hacia fuera una tapa en forma de lengua que estaba encima del motor (mover la lengua sacándola hacia dentro y hacia fuera haciendo ruido). Para que todos los demás vehículos vieran el motor levantó la tapa hacia arriba (levantar la lengua tocando con la punta los alveolos, detrás de los incisivos superiores), y se quedaron sorprendidos por lo mucho que brillaba de limpio que lo tenía. Luego, antes de cerrarlo, con la misma tapa lo limpió dejándolo aún más brillante (hacemos nosotros como si lo limpiamos moviendo la lengua de forma giratoria entre los labios y los dientes), y al final cerró la tapa tocando varias veces los bordes del motor (preguntamos ¿a ver si brillan nuestros dientes como el motor del camión?, y tocamos varias veces con la punta de la lengua los incisivos superiores e inferiores). Incluso hubo algún momento que arrancó el motor para que todos escucharan el ruido potente que hacía (hacer el ruido del camión: brrrooooonnnn, brrrrroooonnnnn, brrrrrrrooooonnnnn… vibrando los labios y la lengua a la vez. Hacerlo cada vez con más fuerza).
Así estuvo el camión durante varias horas, presumiendo de todas las cosas que tenía y de lo que sabía hacer. Al final todos se quedaron dormidos de cansancio, y pensando que aunque era un camión muy bonito, aburría un poco, siendo tan presumido y fanfarrón.
Al día siguiente, muy temprano, aunque hacía un viento muy fuerte (inspiración fuerte y larga por la nariz, y soplo fuerte y largo por la boca) cada uno inició su viaje para lugares diferentes y el camión se despidió de todos haciendo de nuevo ese ruido tan potente (brrrrroooonnnnn, brrrrrooooonnnnn, brrrrrooooonnnn…), diciendo:
- ¡Adiós amigos, ya nos veremos!
Pasaron varios días hasta que volvieron a verse de nuevo en el garaje. Todos se alegraban al verse de nuevo y los coches, los camiones, las motos se saludaban haciendo rugir sus motores con sonidos diferentes. No eran tan potentes como el ruido del motor del camión pero eran alegres y musicales, porque lo hacían cantando (repetir con ritmos inventados los ruidos que se hacen a continuación).
- Una moto hacía: brrrraaaannnn, brrrrraaaaannnnn, brrrrraaaaannnnn…
- Un coche hacía: brrruuuun, brrrrruuuuun, brrrrruuuuun…
Se lo pasaban muy bien y reían cuando escuchaban la música que hacían con sus motores. Hasta una bicicleta que llegó esa noche, también quiso hacer su sonido y decía muy rápido:
- tilitilitilitilitilitilitilitili………..
(hacer de forma rápida el sonido de la bicicleta).
Una vez que se saludaron, hablaron contando lo que habían hecho durante esos días de viaje. Un coche preguntó:
- ¿Alguien ha vuelto a ver al camión fanfarrón?
Todos se miraron y nadie sabía nada de él. Pensaron que estaría haciendo un viaje largo y volvería otro día.
Pero esa misma noche, cuando ya se iban a dormir casi todos los vehículos, se abrió la puerta del garaje y entró un camión con un aspecto sucio y algo descolorido. Parecía que no tenía fuerza su motor porque hacía un ruido muy raro, casi sin fuerza, como si estuviera averiado (decir de forma suave brrrr, brrr, brrrr…)
Todos los que estaban en el garaje lo miraron con pena, y se acercaron a él para ver si le podían ayudar. Cuando estaban cerca, se llevaron una gran sorpresa porque se dieron cuenta que eral el camión fanfarrón.
- ¿Qué le habrá pasado? – se preguntaron unos a otros.
El camión no tenía fuerzas ni para hablar, ni siquiera podía abrir la tapa de su motor para enseñar cómo estaba, por si le podían ayudar.
Entonces entre todos decidieron que le ayudarían para que volviera a ser un camión tan hermoso como antes, aunque fuera algo presumido.
Primero cogieron una manguera y empezaron a lavarlo. Cuando pasó un rato empezó a brillar de nuevo. Luego para que pudiera volver a hablar le ayudaron a levantar la tapa del motor varias veces a la vez que le hacían repetir:
- Aarrrr, eerrrrr, iirrrr, oorrrrr, uurrrrr…..
(repetir lo mismo varias veces)
El camión cada vez estaba más alegre, porque ya se veía más limpio, y además ya parecía que podía hablar, porque le hicieron decir las siguientes palabras que poco a poco las iba diciendo con alegría y con fuerza (repetir las siguientes palabras primero de una forma más exagerada y después normal):
- Cantarrrrrr, bailarrrrr, comerrrrr, beberrrrr, subirrrrr, vivirrrrr, florrrrr, corrrrrto, carrrrrta, parrrrte, parrrrrtido, fuerrrrte, tarrrrrta, perrrrrro, carrrrro, barrrrre, burrrrro, borrrrra, porrrrra, zorrrrro, rosa, roto, rama, rana, risa, remo, río, reja, rulo, rubio, rojo….
Cuando el camión vió que otra vez volvía a ser el mismo de antes, se puso muy contento y le dio las gracias a todos los amigos del garaje por lo que habían hecho por él. Desde entonces nunca más fue un camión fanfarrón, aunque sí un poco presumido, pero sobre todo lo que más le gustaba era reunirse con todos sus amigos en el garaje. Contar sus historias y también escuchar las historias de los demás.
Colorín, colorado…
ACTIVIDADES
. ¿Cómo era el viento un día que todos iniciaban el viaje?
. Fuerte. . Suave.
- Hacer como el viento.
. ¿Qué forma tiene la cabina del camión?
. Manzana . Silla . Boca
. ¿Qué forma tenía la tapa que tenía el camión en el motor?
. Lengua . Zapato . Paraguas.
- Hacer lo mismo que el camión cuando movía la tapa para enseñar el motor.
- Hacer lo mismo que el camión cuando levantaba la tapa para enseñar el motor.
- Hacer lo mismo que el camión para limpiar el motor.
. Escuchar los siguientes sonidos y decir quién los hacía relacionándolos con los vehículos que aparecen al lado:
Tilitilitilitilitilitilitilitilitili… El coche
Brrrrraaaaannnn, brrrrraaaaannn… La bici
Brrrruuuunnnn, brrrruuuunnnn… El camión
Brrrroooonnnn, brrrroooonnnn… La moto
. Hacer el sonido de la bici, del coche, la moto y del camión.
. Repetir los sonidos que hacía el camión cuando le ayudaron a enseñarle a hablar de nuevo.
(aaarrrrrrr, eeerrrrrrr, iiirrrrrrr, ooorrrrrrrr, uuuurrrrrrrr)
. Decir palabras que repetía el camión cuando le estaban enseñando a hablar.
. Inventa frases con algunas de estas palabras.
. Escucha las siguientes palabras y levanta la mano cuando escuches las que tienen r fuerte.
Pelo, palo, carro, perro, pila, tarta, ramo, risa, rama, fila, tarro, rubio, Rosa, tela, barro, lavar, pela, saltar, rizado, rojo.
Hasta la próxima


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A partir de este número, Corteza de Roble se publicará también en formato digital.